lunes, 10 de junio de 2013

Rindiendo pleitesía a La Reina










Rindiendo pleitesía a

La Reina


Despues de tener una de las mejores noches de mi vida, quería intentar declarar mi gratitúd personalmente a la Reina, algo complicado para cualquiera pero inimaginable para un simple chaval de barrio.
Pero Gracias a mi contacto de Nueva Orleans, la Agente doble C conseguí  tener una pequeña audiencia


Vestido con mis mejores galas, el traje de mi abuelo y unos zapatos tan brillantes que harían vomitar a Lee Brilleaux, me encaminé nervioso hacia mi encuentro con la nobleza auténtica, la verdadera realeza, aquella que tiene sangre roja, igual que la mía


Una Reina a la que serviría sin dudarlo 
y la única por la que me postraría


Cuando la ví, tenía aspecto de estar cansada. 
La noche anterior  fue extenuante  por el calor que hizo, y a pesar de ello logró transmitir tal magia...


que nos transportó hasta su hogar en la Louisiana, atrapados en un encantamiento por su voz y por la gran banda que la arropaba...
Pura Clase
Pablo Pérez (guitarra)
Julián Maeso(Hammond B3)
David Carrasco (saxo)
Josué García(trompeta) 
David Salvador (bajo)
Maxi Resnikovski(batería)





Las pequeñas gotas de sudor de La Reina, compuestas por el agua del Misisippi y la fina lluvia de Nueva Orleans,nos bautizaron con la mejor de las bendiciones


Estoy seguro que el recuerdo de esa noche surgirá cuando mas sea necesario, y el hechizo obrará de nuevo como un voodoo mágico reconfortante


La Reina, andaba despacio e iba cargada con una pequeña maleta. Yo estaba inmobilizado, mirándola, hasta que reaccioné y la ofrecí mi ayuda. Sonrió cálidamente, con unos ojos que desprendian tanta vida que iluminarían de felicidad toda la tierra


Aproveché para presentarme a través de Pablo Pérez, guitarrista de su banda y el mejor escudero que podría haber tenido...


Por fin, pude quitarme la chaqueta, ponerla ante sus pies e hincar una rodilla en tierra, 
inclinando la cabeza con respeto. 
Fue un momento único 
Por primera vez en mi vida, me postraba ante  una autentica Reina. Arrodillado, esperaba emocionado el momento en que con el baston real(en su caso un abanico)lo posara sobre mis hombros nombrándame caballero y aceptando mis servicios ,mientras las fanfarrias reales realzaban tan emocionante e histórico suceso

Y comencé a elevarme hacia arriba, alto muy alto......


O eso estaba viviendo en mi mente alucinada, hasta que sentí el apretón de una fuerte mano sobre mi brazo, que me elevó en el aire con una fuerza impresionante al mismo tiempo que resonaba una carcajada que me regresó al mundo real como el sonido de una aguja resbalando sobre un disco de vinilo


Diablos con laReina, había levantado mis casi 73 kilos de pura chicha, sin esfuerzo, y exhibia una sonrisa medio avergonzada, mientras me daba unas "palmaditas" en la espalda que casi me sacan por la boca pulmon y medio,  junto a la gran papilla de galletas campurrianas con leche que mi padre me hizo desayunar allá por el 81


Aún con el hechizo del momento (por lo menos en mi cabeza) pude conversar con ella, aunque me temo que solo farfullé cosas inconexas.
Recuerdo eso sí, por la calidéz de sus ojos y esa sonrisa impagable, que entendió lo mucho que me había ayudado con su vida


A continuación la ofrecí unos regalos que compré para ella, tres discos :
 uno del maestro Joaquin Rodrigo y su Concierto de Aranjuéz, que sorprendentemente conocía. Un segundo disco de clásicas coplas cantadas por nuestras mas grandes Coplawomen, la Piquer, Estrellita Castro, Juanita Reina, Marifé de Triana ...
Y el tercer disco ...
Nuestro blues mas castizo.
Ahora fui yo quien sonrió al imaginarme como sonaría a traves de las ventanas de su casa...

la expliqué que es la música mas madrileña, 
tanto como lo es en su tierra el Gumbo.

A  pesar de que no soy religioso como confesé, la regalé una estampita de Santa Gema(de esas que nuestras abuelas, tias y madres han repartido siempre como si fueran cromos) 
Antes de salir de casa la ví apoyada en un marco de fotos y la pillé, sabiendo de sus creencias supuse que la gustaría, y acerté de pleno por como la miró. La Reina conocía muy bien quien era la patrona de las causas imposibles. No me extrañó nada, después de tantos desastres en su querido hogar y las muchas dificultades ocurridas a lo largo de su vida.

Me dió las gracias con un gran abrazo

Yo flotaba en una nube, cuando el conductor del vehiculo que iba a llevar a la Reina, un tío encantador(lo siento pero no recuerdo su nombre) barbudo, con aspecto de bodhisattva de la India y que amablemente me había ayudado con algunas cosas, nos dijo que ya era el momento de partir, de ponerse en ruta de nuevo...


Nos despedimos 
con un buena suerte y un hasta pronto. 

Estaba subida ya al vehículo, sentada al lado de su marido Emile Jackson,cuando recordé que la había llevado algo que la sorprendería ...

Era una revista de blues del año 88 donde incluían un reportaje,

 el  primero que se publicó en este país dedicado a La Reina, 
contando toda su vida y milagros

 Cuando se vió en la revista, su cara era todo un poema, una mezcla de sorpresa y orgullo, asombrada de que en aquellos tiempos  y por estas tierras se la dedicara tanta atención en un medio.
Con la boca abierta la hojeó junto a su marido. La prometí enviarla una copia y su traducción a traves de la agencia promotora
  
Heart Of  Gold


Por fin el vehículo arrancó  y mientras lo contemplaba alejarse, pensé que la vida es reálmente puñetera,  pero a veces ...

a veces ... tiene momentos maravillosos




 Me dirigí despacio hasta mi coche y sentado  frente al volante, en silencio, intenté asimilar todo lo ocurrido. Pulsé un disco, 
Irma comenzó a sonar.

Arranqué y me dirigí hacia casa, sin saber que aún tendría preparado otro gran momento esperándome. Al llegar a una calle principal, parado en un semaforo, estaba el vehiculo donde llevaban a La Reina...y durante una pequeña parte del trayecto, por coincidir en la misma dirección, conduje detras de el, con su vóz  sonando a través de las ventanillas abiertas, desparramándose al aire veraniego de mi querida Madrid, mientras  justo delante de mí, a pocos metros, estaba ella,en persona...


Un momento que recordaré siempre
 


Como ya he dicho, soy bastante terrenal,no me considero creyente, ni religioso, ni místico, ni nada de cosas raras, ¡¡¡¡Soy de Vallekas!!!!  pero...
¿qué cantidad de increíbles giros, sucesos y coincidencias se debieron de dar a lo largo de la vida de dos personas para acabar cruzándose en esa mañana de domingo, setenta años después? 

Aunque sea solo una coincidencia...prefiero pensar que es parte del secreto 
de la magia de la vida


Ya llegado a una calle tuve que desviarme, pero dirigí un último saludo mentál hacia el coche de la Reina y vislumbrándola a través de la oscura ventanilla, me vino un recuerdo de mi pelicula favorita, TheCommitments, cuando en una escena mítica llena de melancolía y desencanto, uno de los protagonistas, Jimmy Rabbitte  de regreso a casa, cabizbajo y cabreado, andando bajo una fría y lluviosa noche irlandesa, se cruza con una limusina que lleva en su interior, lo que podría haber hecho realidad todos sus sueños, 
rotos en ese preciso instante....

pero como suele ocurrir en la jodida vida,
(sobre todo si eres un currante de clase obrera) a pesar de luchar incansablemente para lograr cumplirlos...
...el coche da la vuelta y se pierde en la noche mientras el pobre Jimmy se queda maldiciendo su mala suerte ...

Recordando esa escena, yo que me sentí en algunos momentos de mi vida, un Jimmy Rabbitte, como los muchos 
que hay por el mundo,
sonreí mirándome en el espejo, 
sabiendo que aunque fuera por una véz, 
se había cambiado el final de la historia...






y me sentí el tipo más afortunado del mundo








I Count the Tears





Mi eterna gratitúd a todos lo que estuvieron involucrados de alguna manera y lo hicieron posible.




Gracias a  David.J.Z  
por empeñarse en lograr imposibles, luchando, arriesgando entre tantas dificultades, para hacer algo que poca gente hace, honrar a los maestros olvidados que reclaman seguir peleando en un mundo actual donde solo se presta atención a lo nuevo y superficial, relegando al olvido las cosas mas importantes